Criterios para elegir una bicicleta eléctrica

¿Cómo y dónde compro una bicicleta eléctrica? ¿Cuáles son los aspectos que debo tener en cuenta?

Las bicicletas eléctricas cada vez son una alternativa más realista y eficaz para acabar con problemas tan acuciantes como es el de los atascos en las grandes ciudades o la contaminación. Cada vez son más también las personas y las empresas que, en este sentido, apuestan por los desplazamientos sostenibles sobre dos ruedas, y en base a los criterios y necesidades de cada uno es como debería elegirse cuál es el tipo de bicicleta eléctrica más adecuado.

Dentro de todas las consideraciones que deberían tenerse en cuenta a la hora de comprar una bicicleta eléctrica, hemos querido destacar cuáles deberían ser los puntos más importantes en torno a la decisión:

  • Cuál es el tipo de bicicleta que buscamos y que necesitamos.
  • Cuáles son las características específicas de cada modelo.
  • Con qué tipo de garantía y servicios de reparación cuenta cada una.
  • Tipo y calidad de la batería de funcionamiento, así como de cada una de las piezas.
  • Peso concreto de cada modelo y cuál es el mejor según el tipo de usuario.

La bicicleta más adecuada variará según las características concretas de cada usuario y según también el tipo de uso, profesional o más o menos activo que se pretenda hacer de ella. Por ejemplo, existen bicicletas eléctricas plegables, lo que puede acondicionarse muy bien a usuarios que dispongan de poco espacio o que acostumbren a moverla mucho de un lado a otro, así como también existen bicicletas eléctricas con diseños más pensados para la realización de distancias relativamente cortas y urbanas o, por el contrario, otras más destinadas a los desplazamientos duros de montaña. Es por esto que es tan importante el preguntarnos para qué tipo de ejercicio o desplazamiento queremos la bicicleta y si haremos un uso muy alto o no de la misma con el fin de acertar plenamente con el modelo.

Características generales y criterios para elegir bicicleta eléctrica

  1. Motor: potencia y velocidad

Un elemento clave a la hora de elegir nuestra primera bicicleta eléctrica es el tipo de motor que lleva, ya que se considera uno de los pilares fundamentales para sacar el mayor rendimiento de la misma. Además, si queremos cumplir con la normativa vigente sobre vehículos de dos ruedas que puedan circular por el carril bici, deberemos tener en cuenta también las siguientes especificaciones:

  • La potencia nominal nunca debe ser superior a 250W.
  • El motor no debe sobrepasar la velocidad de 25 km/h, es decir, el motor se va deteniendo de forma progresiva hasta alcanzar ese máximo, y una vez alcanzado se detiene automáticamente.
  • Si dejamos de pedalear, el motor también debe pararse de forma simultánea.

 

  1. Peso: chasis y cuadro

Debemos tener en cuenta que las bicicletas eléctricas tienen un mayor peso que las convencionales (aproximadamente unos 8 kg), por lo que el acabado en materiales más ligeros como aluminio o fibra de carbono hará que el rendimiento del motor sea mucho mayor. Podemos clasificarlas según su peso como:

  • Ligeras: por debajo de 20 kg (fibra de carbono).
  • Medio: alrededor de 21 o 22 kg (mixto entre fibra de carbono y aluminio).
  • Pesadas: entre 23 y 28 kg (aluminio).
  • Muy pesadas: más de 28 kg (otros).

La amortiguación también influye en la capacidad de respuesta y comodidad de la misma, siempre y cuando hagamos un uso mixto en diferentes tipos de terreno, como puede ser uniforme y asfaltado o irregular y terregoso.

 

  1. Ruedas: tamaño y tipos

Igual que ocurre con las bicicletas convencionales, el tamaño de la rueda debe ir acorde a la estatura de cada persona. Lo recomendable es que en personas que midan menos de 1,60 m. se escoja un tamaño de rueda de 26 pulgadas o inferior; para otra persona con una mayor altura, una rueda de 28 pulgadas sería más que suficiente.

El tipo de rueda va intrínsecamente relacionado con la amortiguación, es decir, que si nuestros recorridos son por carretera, una rueda fina con unos neumáticos estrechos sería lo más habitual, mientras que si vamos por terrenos más montañosos o irregulares, éstas deberían ser un poco más pesadas y anchas para que puedan adaptarse bien al terreno.

 

  1. Frenos: tipos y características

El tipo de frenado es algo que nunca debemos tomarnos a la ligera, ya que puede evitarnos en muchas ocasiones accidentes sucedidos por no poder frenar a tiempo. Te explicamos cuáles son los tipos de frenos más comunes:

  • Frenos de tambor. Son los más corrientes y antiguos. Su sistema es simple, una zapata fricciona contra el tambor realizando el frenado de la bicicleta. La ventaja que tienes es que suelen ser bastante duraderos y económicos, aunque el frenado no es demasiado potente, tardando bastante más tiempo que otro tipo de sistema.
  • Frenos tipo V. Este tipo de freno es el más usado actualmente en casi todo tipo de bicicletas. Son unos frenos muy ligeros similares a los antiguos frenos cantiléver, siendo casi una evolución de éstos. Su frenado es más rápido y menos progresivo y tienen la desventaja de que en situaciones de mucha agua o barro, suelen disminuir su precisión de frenado.
  • Frenos de disco (mecánico o hidráulico). Si no quieres escatimar nada cuando vayas a comprar una bicicleta eléctrica, pide que tenga frenos de disco. El sistema es más caro pero no tiene el problema de los frenos tipo V cuando hay situaciones climatológicas adversas. Además, su frenado es de los más potentes y progresivos, por lo que no perderás nunca el control de tu bicicleta.

 

  1. Batería: Autonomía y duración

La autonomía siempre varía según la capacidad de la batería y su durabilidad con el paso del tiempo. Existe una fórmula sencilla para saber cuál es la autonomía de una forma aproximada. Por ejemplo, si tenemos una batería de 32V y 10 Ah, con una potencia de motor de 250W y una velocidad máxima de 25km/h sería:

  • 32 x 10 x 25 / 250 = 32 km (aprox.).

Además, a partir de los 2 años, la vida útil de la batería irá disminuyendo poco a poco, reduciendo su autonomía de forma progresiva. Las más duraderas suelen ser las fabricadas en litio, teniendo un rendimiento bastante superior a las baterías convencionales y con un peso muy reducido.

 

  1. Servicios de garantía y reparación

Las grandes marcas siempre ofrecen el mejor servicio de garantía ante cualquier problema que haya surgido en el funcionamiento de la bicicleta eléctrica. Lo normal siempre son 2 años de cobertura en cualquier tipo de fallo, pero muchas marcas ofrecen una ampliación de garantía que puede ahorrarnos problemas que surjan en el futuro por defectos de fábrica después de ese tiempo.

Una vez pasado el tiempo de garantía, para cualquier reparación siempre es mejor acudir a una casa oficial de la propia marca, ya que de esa forma evitaremos contratiempos y problemas que surjan por una mala reparación.